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Tandil: Medios aéreos colaboraron para sofocar el incendio que dejó como saldo grandes daños naturales pero no se reportaron heridos

Diario Ciudad
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Un avión y un helicóptero hidrante arribaron este viernes a la ciudad y a las 9 de la mañana, aproximadamente, comenzaron a colaborar con las tareas que estaban realizando desde el jueves los bomberos locales con ayuda de varias dotaciones de ciudades aledañas para extinguir el fuego que se desató en un extenso territorio serrano.

Tras una extensa jornada de lucha intentando sofocar el voraz incendio que se desató el pasado jueves al mediodía entre la sierra de Las Ánimas y la zona de La Cascada, abarcando la zona del Golf y el Hotel Amaike, los Bomberos recibieron el apoyo de un helicóptero y un avión hidrante que colaboraron para extinguir las llamas.

La amplia superficie incinerada demandó que todas las dotaciones locales se avocaran a la tarea de apagar el foco ígneo y que debiera arribar también personal de María Ignacia, Rauch, Villa Gesell, Pinamar y Mar del Plata.

Las aeronaves comenzaron a operar a las 9 de este viernes, pese a que el avión había arribado con antelación para prepararse. El helicóptero, por su parte, como venía en viaje debió esperar a que se enfriara el motor para poder empezar a trabajar.

Ambas dotaciones pertenecen al Servicio Nacional de Manejo del Fuego, hasta 2012 denominado Plan Nacional de Manejo del Fuego, que es el organismo nacional argentino encargado de luchar contra los incendios declarados en áreas naturales o rurales.

“El avión se maneja de acuerdo a las necesidades; hay un jefe de disparo que se encarga de ver lo que hace falta con la información que les llega también del personal que está trabajando en el área”, informó en comunicación con el programa radial Cosas que Pasan (Tandil FM 104.1) el director de Defensa Civil, Ruben Marchiori, y agregó que el helicóptero se aprovisionó de agua en el Lago del Fuerte “porque es el espejo de agua más grande que tenemos y que más cerca queda”.

Por tal motivo, se les solicitó a los ciudadanos que no se aproximaran a la zona del dique para practicar deportes náuticos hasta tanto las llamas no se apagaran para que no entorpecieran el accionar de los medios aéreos que estaban trabajando.

Tras más de 24 horas, solo quedaron algunas llamas en la parte posterior del cerro del hotel Amaike, por el lado de la Ruta 74, que fue el poco que atacaron el helicóptero y el avión, el cual tenía su base operativa en el Aeroclub y la Dirección de Vialidad le proveía agua con dos camiones cisterna.

El factor humano, lo que faltó

Las fuertes ráfagas de viento hicieron que las llamas se propagaran a gran velocidad y que el área acechada por el ígneo fuera realmente extensa, por lo que no alcanzaba solo con las dotaciones locales para frenar el avance.

Al respecto, Marchiori destacó que fue de vital importancia el arribo de los apoyos de localidades vecinas ya que los efectivos locales habían estado todo el día operando y el cansancio ya comenzaba a sentirse.

“Y la verdad es que lo que más hace falta es el factor humano. En cuanto a lo que es material, equipamiento y demás, estamos bastante completos. Pero el factor humano es lo que siempre se acaba primero por el tema del cansancio”, refirió.

Añadió que los bomberos estuvieron trabajando desde el jueves a la mañana y que se quedaron para combatir el incendio toda la madrugada. “Entonces vino bien que llegaran refuerzos”, completó.

Ningún herido

Resaltó el director de Defensa Civil que afortunadamente ninguna vivienda fue afectada y que eso fue lo primero que se propuso el jefe de Bomberos de Tandil, Ramón García: “Su primer punto fue ese, preservar las casas. La vegetación, lamentablemente, se tiene que quemar”.

Contó que, inclusive, las zonas que se quemaron eran de muy difícil acceso lo cual dificultó el combate de manera manual o con autobomba. Por ello, debieron esperar a que llegar a algunas zonas donde se lo pudiera atacar.

“Lo que es vegetación se ha quemado bastante, pero es solamente vegetación. No hubo que lamentar pérdidas materiales ni nada por suerte”, sostuvo.

Manifestó que estuvo muy bien coordinado el trabajo y que las diferentes dependencias lograron coordinarse de buena manera para ofrecer una rápida actuación.

“Si bien las imágenes que circularon son muy espectaculares, se ve que había mucha cáscara seca, y eso cuando enciende es un fogón. Pero una vez que se quemó toda esa vegetación, el incendio disminuyó muchísimo. Quedaron algunos focos pequeños que se fueron extinguiendo”, concluyó.

“Pasamos una tarde y una noche muy dura”

Desde el hotel Amaike, uno de los más afectados por el foco ígneo ya que fue rodeado por las llamas pese a que las instalaciones no sufrieron mayores contratiempos, destacaron que atravesaron por una jornada muy compleja.

“Pasamos una tarde y una noche muy dura. Fue algo inesperado por la forma en que se presentó, pero gracias a los bomberos y a todo el personal del hotel pudimos salvar la propiedad”, destacó Amalia Masoni, titular del establecimiento.

Tal como se pudo observar en diferentes videos y fotografías, recordó que el inmueble quedó en el medio de las llamas pero afortunadamente no sufrió mayores daños.

“La pérdida más grande es el caño de PVC que se quemó, que es el que trae el agua desde El Valle. También se perdió la antena, porque el fuego pasó por arriba del bosque, donde están las instalaciones. Es decir que la parte externa del hotel sufrió los daños más importantes pero la propiedad quedó intacta, excepto algunos detalles”, informó.

Finalmente, agradeció también a todos los que se preocuparon y destacó que si bien fue un momento muy duro, en todo momento se sintió acompañada.

Fuente: El Eco de Tandil